viernes, 21 de diciembre de 2012

"Happiness is a warm gun"



Creo que una imagen vale más que mil palabras. En este caso las palabras valen más que muchas cosas. Qué bueno que me hice este blog, de alguna u otra forma, me desahogo bastante y nadie tiene cara de pelotudo con las barbaridades que cuento. No me juzgan las letras, por eso amo escribir, porque queda todo plasmado tal cual y no se tergiversa lo dicho.
Anoche, después de nueve meses (casi un parto) lo vi.. Sí, vi a mi ex. El dueño de todos mis escritos, un cuasi muso. Fue lo peor de lo mejor que me ha pasado. Lo extrañaba y lo sentí de nuevo.
Nadie dijo que estar enamorado era fácil y un trabajo del cual sales con las manos limpias, al contrario, si no te ensucias, no tiene gracia. Yo estoy muy ensuciada jaja. Cómo sea, nos vimos. Fui feliz, juro que fui feliz, y cómo la felicidad es efímera y episódica, ya no lo soy.  A veces siento que me conformo con tan poco, con la limosna que me da, ya sé como terminará esto. Él por su lado, con el orgullo en el cielo y yo por el mío, con el corazón en el piso.
Anoche mi vida fue desviada por el destino, fue demasiado evidente, fue demasiado...

Sólo pude entenderlo ayer, que en realidad mi vida no está bajo mi dominio, pero sospecho que en realidad ningún momento de ella lo está.
Y pensar que creía que había salido para siempre, y en cuestión de un segundo puede el pasado estar tan vivo como el presente. Efectivamente no pude darme cuenta de nada hasta que no tuve nada. Necesité comprobar que eras como los demás, capaz de lastimar, para entender que significas algo... muchísimo para mí. Agradecida hasta el infinito por devolverme esa capacidad de poder sentir, todavía no logro entender porque siento el amor sólo a través del dolor... pero así es, y hasta que no me arrancaste una lágrima (dios sabe hace cuanto no lloro) no pude darme cuenta que de alguna forma, digamos así porque así lo sentí, estaba (estoy) enamorada.
Vuelvo a estar viva, vuelvo a sentir, vuelvo a sufrir, vuelvo a extrañar, vuelvo a querer algo que no tengo, vuelvo a perder las ganas de absolutamente todo, vuelvo a reducir el mundo en un solo nombre... vuelvo a conocer el amor.
Y si realmente era necesario perderte para poder sentirlo.. estoy complacida, estoy absolutamente conforme y muy cómoda una vez más en el dolor.
Te sumo como un nombre más, pero único, como una nueva cicatriz que el día mañana, cuando alguien como tal vez tú lo hiciste ayer, me pregunte el por qué de tantas incógnitas en mi vida, pueda usar como respuesta. Como un desgarro, como algo fugaz que sin importar el tiempo se mide en profundidad, que se llevó una parte o apagó algo adentro mío.
Me encantaría estar exagerando, me encantaría estar mintiendo como tantas veces los hago cuando escribo (porque es evidente que aunque haya dos carteles de advertencia que este blog contiene sólo ficción, la gente no lo entiende y tú tampoco lo entendiste).

Pero esto es real, es puro, es felicidad (lo juro) expresada de una manera muy rebuscada o retorcida en forma de dolor, abandono y desesperanza.
Ahora eres un nuevo culpable de esto que soy, de lo que en poco tiempo lograste convertirme. Como quisiera guardarte algún rencor del cual sostenerme cuando alguna noche al intentar y fallar dormir te necesite al lado. Pero lograste lastimarme de la forma más exquisita de todas.. sin hacer nada.

Hay tanto que hubiera querido decirte! pero me pusiste el estúpido orgullo adelante y me alejaste, y me acercaste y me dejaste...
Soy muy diferente a eso que ves, soy estas letras, soy las de ayer, y las de mañana, soy un montón de cosas que la vida me obligó a dejar relegadas, a vender por un montón de felicidad falsa. Fue la única manera que encontré para salir adelante, aunque no me haya ido tan bien.
Nunca supe bien tus motivos como para afirmar que te equivocaste conmigo, pero si supieras todo lo que callan estos dedos que te escriben... si pudiera de alguna forma traducir un uno por ciento de cada latido... me arriesgaría a decir que estas equivocado al menos en lo que de mí proyectaste.

Se me ocurre sólo irme a dormir con lo fuiste conmigo para intentar evitarte, , con el sabor a piscola en los labios que nunca te di de probar y ese abrazo que me diste que para mi nunca va a tener vencimiento.

lunes, 17 de diciembre de 2012

(...)



Han pasando los años y no es posible seguir hablando de los mismos temas con tantas falacias y argumentos pobres… Mi re debut es desdichado aun cuando lea, entienda y piense porque lo que más hago es pensar…Pienso y pienso y mientras más pienso me encuentro con circunstancias en las que me doy cuenta que somos tan ínfimos que resultan poco relevantes nuestras reflexiones y pensamientos…Las personas caminan por las calles, todos con sus mentes alborotadas, algunos más felices que otros, algunos apurados, algunos que ni siquiera sienten sus manos, sus dedos, sus sentidos ni sus gustos…Vivimos tan inmersos en una sociedad en la que los patrones establecidos les rugen a nuestros patrones genuinos que no nos permitimos vivir naturalmente y nos vamos enfermando de distintas maneras donde finalmente nos encontramos en el caos que al menos nos permite crear…Necesitamos que nazcan nuevas problemáticas porque sin duda las problemáticas son esenciales para vivir y recargarnos de energía y experiencias pero qué pasaría si dejáramos nacer nuestras más profundas inquietudes, nuestros deseos escondidos, avergonzados de existir, nuestras reales y sobretodo más puras ganas de comunicarnos desde la verdad y la honestidad.Me aburre la dinámica de relación entre los seres humanos, incluso la de un animal con un ser humano es más interesante, es más pura y verdadera Nos mentimos, nos escondemos, nos burlamos, nos buscamos, nos desesperamos, nos miramos, nos desconocemos, nos realizamos con metas buenas para los ojos del mundo y finalmente cuando lo somos todo, no somos nada.En la remota posibilidad de encontrar una lógica diferente me atrevo a decir que cualquiera sea, en forma, circunstancia o contexto sería probablemente el momento más interesante y notable de mi vida...Es que es realmente insoportable entender que la vida está hecha de momentos, los cuales ni siquiera son memorables por lo interesante del vínculo con el otro si no por cómo nos sentimos, nosotros, solos, como individuos egoístas y desinteresadosTodos protestamos en contra del sistema que de alguna manera nos contamina, sólo que no todos se dan cuenta que lo hacen, y las etapas van mostrándose a medida que el tiempo pasa, cuando somos niños lloramos porque nuestros deseos no pueden llevarse a cabo, después cuando nos enseñan cuales deben ser nuestras ganas (y de pasadita nuestras aspiraciones pasan a segundo plano) dejamos de ser niños y somos adolescentes buscándonos a nosotros mismos, desesperados por alcanzar los cánones de belleza, los estilos aceptados, las tendencias y/o los pensamientos donde al menos seamos potables para el resto y no nos cataloguen como personas raras, o sea, quien no se siente dentro del sistema es insertado de todas maneras o si no se vuelve un ser apartado al menos que encuentro bajo el amparo de su cerebro alguna disciplina en la cual desarrollarse y ser bueno, para después ser aceptado por ser de esos que destacan por no ser comunes pero que al menos tienen ese “algo” (quienes al menos se atrevieron a seguir sus instintos)... después entramos en la etapa adulta donde no somos más que robots alineados en diferentes proyectos, algunos más libres que otros pero bajo un sistema amenazante que si no se sigue se pierde todo… Lo peor es la última etapa en donde ni siquiera nos toman en cuenta, donde nos encontramos con millones de experiencias ya muy antiguas y pasadas de moda para tomar en cuenta y donde finalmente decimos, la adolescencia es la etapa más bonita de la vida, sólo si la hubiera tomado de otra manera, si hubiera hecho otras cosas, si me hubiera atrevido, si no me hubiese importado qué dijera el de al lado… Si nos despojamos de todo, si somos solamente quienes somos, si al menos nos damos un momento para nosotros y nuestros impulsos, respetando al resto, si indagamos en nuestro ser censurado si avanzamos y nos vamos transformando en quien realmente somos partimos entonces de verdad a vivir, antes no. Antes no, por que caminamos en un círculo para llegar a la misma conclusión del promedio.Shaito, gracias.

viernes, 14 de diciembre de 2012

TAKE A BOW.

Más que un punto, era la ejemplificación perfecta de la bohemia, la combinación anacrónica entre tiempo y espacio, la simbiosis inacabada de verdades e ilusiones inocentes. Lo era todo, pero de un modo lejos de parecer elocuente.
Por momentos latía silencioso en medio de los sentimientos dormidos, y por otros, se amoldaba inquieto a las similitudes de la noche con las arenas del desierto. Sabía pertenecerse a sí mismo, se correspondía fielmente a sus fundamentos y conforme a eso se expandía libremente.
Crecía su magnitud relevante y junto a eso aumentaba la secreción de emociones falsas. Era soberbio cuando se lo necesitaba y más bien falso cuando así se lo proponía. Era pequeño e indefenso ante la grandeza del cielo, pero era gigantesco ante los ojos que creían en sus reflejos… Era simple, débil, callado, y absurdo. Un insignificante modo de creer que lo que añoro, podía llegar a ser cierto… 
PERO. Era un sueño; Sólo eso… (o al menos eso me hizo creer, no hay nada peor que el azote con la realidad)
Voy a tomar el lápiz y a dejar que éste me guíe durante algún tiempo. Voy a permitirle descubrir lo que siento y voy a dejarlo que simplemente se exprese. Mi mano, va a tocarlo delicadamente y sosteniendo su silueta pequeña, va a saber describir todo aquello por lo que jamás me miente. 
Voy a protegerme de mis miedos con un silencio perfecto y trataré de que las barreras nunca se rompan para no tener que detenerme. Voy a escribir en silencio y dentro del ruido más espantoso, durante el frío del invierno que amo y en las tardes del agobiante verano.
Pero voy a hacerlo absolutamente siempre… Sin definiciones innecesarias, tan solo pretendo ser un poco mas que nada. Esa nada que me atormenta, que lucha por inundarme internamente... Quiero llenar ese espacio vacio que no se llena con hechos dibujados. Ese vacío que necesita de las palabras. Esas que siempre me acompañan, que están ahí para cuando mis manos las necesitan. Permitiéndome expresar todo lo que siento. Asumiendo como soy. Entendiendo que lo que tengo no es siempre lo que me merezco. Que estoy lejos de poder cambiar el pasado, ese tortuoso y oscuro pasado, que a su manera también contribuye para que yo sea como soy. Así, imperfecta, errónea, extrovertida, sensible y pensativa. 

Soy lo que ves, lo que la gente ve. Modestamente, una persona muy transparentes y con buenos sentimientos, algo loca, pero mantengo un equilibrio, soñadora e idealizadora de futuros inminentes, que a la larga soñar con lo cuasi perfecto, trae consecuencias. Si no tengo a nadie que me acompañe en este camino, es mejor. Pocos lo entienden y la gente tiende a juzgar sin conocer el historial previo a lo que somos hoy en día.
Tengo una cicatriz, de un momento muy agridulce que pase en mi vida, y no me cuestiono haberlo vivido, sino que más bien, no tuvo el final que yo esperaba y anhelaba con ganas. A mitad de camino, me agarraron de los pies y me bajaron del cielo, cuando casi con las manos estaba tocando las estrellas; juro que así lo viví, sin exagerar, tocaba el cielo con las manos, acariciaba las estrellas en la noche.


Pero cómo dijo una amiga, muy cercana y querida: No siempre conseguimos lo que queremos, pero tarde o temprano, Dios concede lo que merecemos”.
Necesito aferrarme a eso, sacar fuerzas de dónde no las tengo y salir adelante, cerrar capítulo y escribir otra historia… MI HISTORIA.




" En silencio y en secreto te amaré, arriesgando en lo prohibido te amaré. En lo falso y en lo cierto, con el corazón abierto, por ser algo no perfecto te amaré... te amaré como no esta permitido (...) Porque fuiste algo importante;  te amaré cuando ya no estés presente. A pesar de todo siempre..."





Buenas noches.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Ciclotímica.



Me siento una “masoquista” (lo pongo entrecomillado, porqué masoquismo es otra cosa, pero popularmente una persona que se tortura con algo en particular, se le llama masoquista). Me defino así, porque siempre ando buscando la necesidad de encontrar algo que me dañe hasta tal punto que mi sentimiento sea un odio profundo. Últimamente en mi vida, la felicidad y la tristeza van tomadas de la mano, a veces se asoma una, a veces la otra. Desde hace unos días, se viene asomando mi lado más masoca de la vida. Ese lado que me hace buscar cosas, para alimentar mi odio contra una persona en particular, la cual, no sé en qué intensidad odio, me encantaría odiarlo, con la misma intensidad que lo amé (amo) un día. Me encantaría…
Pero creo que por sobretodo eso, mi amor es más fuerte que mis ganas de odiarlo, de pegarle muchos combos, hasta dejarlo knock out en el piso, bofetearlo hasta dejarle la cara colorada, la espalda rasguñada, escupirle en la cara, por maricón y ególatra, por jugar conmigo y mis sentimientos… al rato de mi ataque de histeria, pedirle perdón, tirarme en sus brazos ahogada en llanto, decirle lo mucho que lo amo y qué me consuele hasta dormirme a su lado.
Y voy a esto porqué, releo mil veces las conversaciones que tuvimos y de las cuales no fueron tan agradables y cada vez me enveneno más al darme cuenta de las cantidad de pelotudeces que me decía. Y, más allá de eso, qué quizá si las decía, es porque sinceramente las sentía, más allá; era las respuestas tan arrastradas que le daba yo, con tal de cambiarle el pensamiento y qué no se fuera de mi lado.  Me arrastraba más que una babosa con sobrepeso que intenta llegar a la hojita para poder comersela, me arrastraba tanto, qué a veces pienso que mi arrastre hacia él, le encantaba y así podía alimentar su ego, su orgullo, y él podía decir: “La tengo comiendo de mi mano” (nunca lo hizo, pero me hace bien pensarlo, así más odio me dá).
No sé dan una idea de la infinidad de cosas que pueden cruzarse por mi cabeza, para poder concretar mi deseo. ODIARLO. Es lo mínimo que se merece, creo que mi odio, sería la mejor venganza, puede que en ves de todo esto que en realidad me toma mi tiempo, podría ser indiferente y mi venganza estaría resultando.
Habló como mina despechada. La verdad que un tanto lo estoy, pero no sería capaz ni de hacer la mitad de las cosas que dije, no sería capaz ni de siquiera odiarlo, ni desearle lo peor… Al contrario, me encantaría que fuera feliz, me encantaría que encontrará una buena mina, que lo amé, lo valoré, lo cuidé y esté a la altura que él quiera, obvio. Y capaz, si lo cruzará el día de mañana, poder saludarlo con un: Hola, tanto tiempo, cómo estás? En muy buena onda, y no en mala. Me encantaría que me dijera que está bien, recibido, trabajando, con proyectos de vida por delante… En realidad, eso me encantaría, que sea feliz, qué de su boca salga un:  “puedo considerarme una persona afortunada y realmente feliz”. Pero creo que es mucho pedir, él jamás me dirá eso, jamás actuará así como a mí me gustaría. Pero tiendo a idealizar mucho las cosas y puede qué esto sea una de mis acciones mentales.
Cuánto tiempo durará? Si alguien me lo puede contestar, que me envie un e-mail a mi casilla.
Buenas noches.

domingo, 9 de diciembre de 2012

gooybye my lover...

Quizás fue la evidencia de tu existencia, fue esa seguridad de verte del otro lado de la ventana la que me confió a seguir mi vida con la esperanza vuelta un hecho inminente de que algún día podrías tirar abajo ese cristal.
Me resigné al tiempo dejando pasar los días, creyendo que el paso de las horas nos acercaría... y hoy caigo en la cuenta de que perdida en la timidez de otros labios no pude ver como de a poco desaparecías.
Desapareciste... dejando una laguna inmensa de dudas que siendo un futuro podrían haber llegado a ser presente alguna vez. Una conversación escrita y viva, pude apreciar como las palabras que salieron por tus dedos anhelaban cobrar vida, mi vida tal vez.
 Fue mi culpa, me aletargué en la fórmula de tus promesas y absurdamente pensé que el destino se editaría él mismo y sin mi ayuda, pero ahora comprendo que si dejo la pluma dormida el futuro que uno espera jamás llega.
No se cual es la razón por la cual mi cabeza ideó un espacio junto a ti, pero siento que debería haberlo ocupado, que así estaba planeado, que debería haber sido.
Ahora sólo quedan unos cuantos husos horarios entre medio, separándonos, horas que no existen y sólo se interponen a jugar tretas en conjunto con la distancia. Cientos de kilómetros que ayer fueron nada, cuando en no más de diez palabras encontrabas el transporte perfecto capaz de permitirte en tan solo un instante abrazarme el alma.
 Todavía sigo pensando, y no sé por qué razón, todavía sigo “interesada” únicamente en ti. Aunque no sepa nada de nada, esa diferencia que te aislaba del resto era la garantía más potente para saber hasta que punto valdría la pena soñar e ilusionarse de antemano, siendo tan imposible a simple vista que tu imagen, algún día, se reflejara puramente en mis córneas empañadas.
Quizás sólo por esa razón desapareciste, quizás era tan bello imaginarlo que la realidad jamás superaría a la ilusión, y para evitar la decepción alguien prefirió simplemente que muriera como un sueño, que quedara trascripto como esos recuerdos eternos de sabor dulce al los que nunca le dimos final y se evaporaron a medio empezar. 
Quizás, no se si alguien lo dispuso o si yo lo elegí por andar distraída buscando un pasatiempo hasta llegar a ti. El temor no me dejó esperar, y mi vida últimamente está controlándose sola y sin preguntar...
No intento justificarme, no intento tampoco llegar a ti, aunque sí hubiera anhelado que leyendo esto te encuentres sin dudarlo como protagonista, y entiendas que lo que provocaste tan inocentemente y sin proponértelo, fue particularmente especial, pero demasiado temprano como para hacértelo saber.
No hubo principio, sólo me resta quedarme con la bellísima incógnita del no saber jamás lo que ‘pudo haber sido sí...’
Mi cabeza completó esos rincones de ti que no llegaste nunca a revelarme. Ojala algún día los desalojara tu realidad.


(...)   

Pissed oFF !



Lo odiaba, desde aquel primer momento en el que sentí pena por mí, al descubrir que empezaba a quererlo. No se si toda mi vida, pero por lo menos desde hacía dos años estaba acostumbrada a ser una mina de hielo, bajo el disfraz de una mujer cálida. Escondía rechazo y apatía bajo un gran manto de carisma. Los años me fueron moldeando hasta convertirme en una pieza de peculiar forma, bastante original.. nunca antes vista. Una pieza que jamás encajaría en el rompecabezas de ningún esquema. Y pensé que estaba hecha para quedarme aislada, para hacer de mi misma lo que todos los demás hacen en grandes grupos: una única figura.
La vida de pronto se volvía taciturna por las fuertes oleadas de la soledad, los esporádicos abrazos eran filosos y había que tener cuidado en no apretar demasiado o veces uno podía salir lastimado. Mi cabeza configuró un futuro llano y sin promesas, creyendo que petrificada ante el temor, mi destino sería vivir anclada en el medio de esos dos grandes paradigmas que dominaban el mundo vivo y muerto, debía elegir (o condenarme a ahogarme entre el público) entre el sádico estilo de vida de los que pisan, o entre el que solían decir ‘pacífico’ grupo de los pisoteados.
La vida del amor que decían traer felicidad no funcionaba de esa manera, tragaba el rencor y lo eliminaba en sanas formas de descarga, analizaba y reanalizaba la maneras en que se desenvolvían las personas retorcidas en miseria. El planeta estaba lleno de caníbales dominados por la ley del más fuerte, y de pronto sentí, que la cadena alimenticia estaba llegando a mi eslabón y me tocaba el turno de irme consumiendo.
Sobreviví, no se a quién dirigir las gracias, pero acá estoy, tampoco muy segura de agradecerlo o lamentarlo, pero una vez más acá estoy. No fue sencillo y tampoco gratuita esta segunda, quinta o decimoctava oportunidad, a cambio se llevaron todo... Me dejaron un vacío por alma y una secuela en la cabeza, perturbada, alterada, distinta. Me cambiaron, me vendieron y me compraron, me usaron y me gastaron. E instauraron entre mis entrañas el mayor temor de todos: no temerle a nada.
Sin miedo, sin nada que perder; Una vida a cuerda, impulsada por un calendario de hojas que caen por inercia, por gravedad, porque alguien programó que así fuera. Un sol negro que sale y se esconde sin permiso, sin bienvenida, y sin el deseo de que alguna vez regrese.



La vida era una línea recta... entonces la tome entre mis manos, como si se tratara de una cuerda, y meneé la muñeca haciéndola zigzaguear, desordenando todo ese horizonte que alguna vez, ingenua, rotulé como ‘mi futuro’.
No podría de ninguna manera decir que estoy peor... antes no tenía nada, absolutamente. ¿Cómo podría el vacío ser peor si se lo rellena con un ‘mal contenido’? Los dejo a su libre juicio. Yo prefiero el odio a la indiferencia, la angustia a la apatía, las lágrimas a la indolencia. Sentir lo peor, a no sentir nada.
Quizás esta sea una excelente, y muy difícil de refutar, la hipótesis que  porque puede resultar tan atractivo y placentero ‘sufrir el dolor’.

No se si hay alguien que pueda vernos o no, pero nuestra cabeza no olvida, nuestro corazón no cicatriza, y lo que hicimos vive latente adentro nuestro, ¿hasta la tumba? Seguro, e incluso si hay un después, consto que nos va a acompañar hasta donde no se termine. Somos los únicos verdugos en nuestra vida, los únicos jueces, cada quien es el único de sancionarse a sí mismo.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

veinte y tres.

Generalmente en la noche, la nostalgía viene con más fuerza, y nos azota más de lo normal. Más si uno es propenso a ese "azote". Yo dejo que lo haga, a está altura no quiero privarme de ningún sentimiento, los viviré todos en su extremidad, porque soy una persona extrema, amaré, odiaré, sentiré, viviré, padeceré, sentiré felicidad, sentiré tristeza o lo que sea, pero como las mejores... Quiero aclarar, que no estoy mal, o quizás no en su completud, sí, me bajoneo, pero no estoy mal, o sea, no estoy llorando en los rincones y acostada deprimida, atracandome con un kilo de helado de chocolate para saciar mis penas. NO. Tengo una vida normal, soy feliz de acuerdo a las circunstancias que se me van presentando durante el día, y cómo todo día tiene su lado bueno y malo. ¿no? En fin... Cómo dije, estaba ordenando mis carpetas del computador, eliminando cosas, guardando otras tantas y he encontrado bastante material, exquisito en su naturaleza para poder añadir acá y compartir con mis fieles lectores.
Puede que la mayoria sepa quién soy, de dónde vengo y a dónde voy, pero dentro de todo, quiero guardar el anonimato, más allá de que al publicar las cosas en la web, corra peligro de esa exclusividad, creo que tengo el don de la escritura y me encanta compartirla, con pocos, pero de lo poco bueno.

(...)

Continuo, un breve resumén (prometo más adelante contar la historia de él y yo, bien dibujada pero real): Cuando conseguí por fin, formalizar con la persona que me gustaba, después de una osadía de cosas que hice, desde juntar plata para viajar a buscarlo, hasta pedirle la formalidad en la relación y después intentar mantener una relación a distancia, quería que no se "muriera la flor". Cada cumplímes, o al menos, los que alcanzamos a "festejar". yo intentaba deleitar sus ojos, con lo que mejor me sale y que es escribir. Y el 23 de Marzo del presente año le escribí esto y quiero compartirlo con ustedes. Acepto críticas y halagos jajaa.

"Sucede que algunas noches quisiera despertar y quedarme mirándote hasta el mediodía. Arriesgarme a contarte las historias más dulces y amargas de la vida.

     Sucede muy a menudo tal vez, que realmente espero que suene aquella melodía invitándome a una conversación profunda. No me quiero ir por las ramas, honestamente yo hubiera preferido otra cosa, pero considerando otras tantas (…) Sólo quería asegurarme que supieras que a veces me hace mal pensar en un tema hasta desglosarlo, que odio la mentira y no debo confiar tanto en la gente, que con el tiempo supe decirte todo lo que sentía y bien sabias que era algo nuevo para mí; cuando lo hice supe que nunca es tarde para nada. Sólo sé que ahora no te dejaría escapar tan fácilmente y esa necesidad te obligaría a indagar en mi felicidad, entonces así volvería yo disfrazada de sombra con la certeza de ser luz para nuestro futuro y que antes que acabara la historia, estarías allí expectante en la última página del libro para revivir mi novela.
     Estoy siendo demasiado sincera, generalmente soy muy segura de mi misma y si las cosas tienen que ser, terminan siendo y míranos… Hoy después de una lucha interminable de años, estamos juntos. Es maravilloso ver cómo pasa el tiempo, y todo lo anterior escrito fue una pausa que le hice al presente y brevemente analice el pasado; y a la vez saber no sé si con certeza, pero si con seguridad, que todo, absolutamente TODO lo que nos paso para estar juntos hoy en día, valió la pena. Fue clave vivirlo y gracias… no me cansaré nunca de decirlo. Provocaste en mí, cosas que nunca nadie logró, tomaste mi mano, apuestas en mí y me dejas ser parte de tu vida. Jamás te defraudaría.
     Me explayé mucho jajaja; te diría una infinidad de cosas y podría estar horas y horas escribiendo, pero sé que habrá mucho tiempo para hacerlo.
    Sólo que hoy es día especial, una fecha que marco mi vida de alguna u otra manera y quería hacértelo saber y agradecer.
   Las palabras sobran y quedan chicas cuando el sentimiento es muy grande e indescriptible, lo sabes.
   Te quiero, te adoro, te amo muchísimo; yendo juntos a la par, el camino es más llevadero y al final la recompensa será increíble. Como dicen: “Lo bueno tarda en llegar, pero llega”. Y yo, te seguiré esperando hasta que llegues…"

Buenas noches, gente linda.

martes, 4 de diciembre de 2012

Desahogo del alma.



Cuántas cartas se irán guardando y llegarán a un cajón, como siempre, sin destinatario. No es que no lo tengan, el tema, es que jamás las leerás, porque me haré cargo de eso. Esto es un desahogo del alma, una manera de retratar con letras, comas, puntos, signos, lo que a gritos está gritando mi corazón, mi alma, mi vida.
Te extraño, ¿Lo sabías? Probablemente no, já.. seré la causante de que así no sea, de qué nunca más sepas lo que me pasa contigo, de lo que llego a sentir en estos momentos. Una madrugada de Miércoles,  4:07hrs marca el reloj de mi computador.. A mi costado derecho un cenicero con quizá cuántas colillas, un termo de agua fría, el mate, con la yerba lavadísima; escuchando de fondo Abel Pinto (te comento, por si te interésase, qué desde un tiempo a esta parte es mi artísta favorito) Creo que sus canciones me identifican un poco, no tanto, cómo la de algunos otros artistas..
Ehh.. se me acabó el tema y creo que con él, la inspiración. (miento, miento para no mandarme un vómito verbal) a propósito, que honores le hago a este blog, con el nombre…

(…)

Cambió el tema, Miranda! Otro compañero de mis delirios, otros grupo más que con sus canciones me da palos, que me deja con hematomas… PELOTUDA.
Bueno, a lo que quería llegar y trataré de ser lo más breve.  

TE EXTRAÑO, sí, muchísimo.. y no sé porqué, me enerva hacerlo, me odio cuando lo hago, pero a la vez amo hacerlo, porque es la única forma que tengo de recordarte. Estoy loca, he llegado a pensarlo, cómo te castiga el hecho de amar a una persona no correspondida. Una persona que te cambió la vida, para bien, en un momento, me llenaste de felicidad y hoy… hoy estoy como imbécil, llorándote, extrañándote, pensándote, odiándote y amándote… Mis desvelos, se deben netamente a esmerarme por recordar esa felicidad que me entregaste, tan ingenuamente… (la re putamadre, “YOU- ROMEO SANTOS”,  masoquismo puro)
Mira, de las 24 horas del día, fácil, la mitad estoy pensando en ti y el resto reprochándome, todo, desde el vamos, cuestionándome, con qué necesidad me hago tanto mal. Listo chau, que me rajen de un tiro en este momento, porqué a mi me temblaría la mano si intento hacerlo, en cambio, a alguien que no tiene ni un más mínimo amor por mi persona, no le temblaría, apretaría el gatillo y ¡BASTA POR HOY!

PS: Sé que si mañana leo esto me reíre y diré: “SOY PATÉTICA”, creo que en algún punto, nadie se salva de pasar por esto.
Se me acabaron los lucky, me iré a dormir, pasada de rosca, pasada a tabado, con el estómago vacio, rugiendome del hambre que tengo, pero del asco que me da comer para no vomitar, porqué cuándo estoy mal, vómito hasta el alma…
Eh..  mi última estupidez de este rato será contarte, que ahora escucho otra canción que me dedicaste, las encontré el otro día, en una carpeta del pc, en una conversación muy poco amable que tuvimos. Cómo no te voy a odiar, cómo mierda no te voy a odiar, es lo último que quería sentir por ti, pero no lo puedo evitar. Quiero que te hagas una bolita y te vayas por los cielos, a recorrer el universo, pero simplemente te salgas de mi, de mi vida de una vez por todas, 5 años sufriéndo, es mucho… ¿No crees? Igual, te agradezco por inspirarme a escribir, desde lo más lindo, hasta lo más asqueroso que salen de mis dedos… Y te sigo agradeciendo.